El problema con la psicología
de las herramientas
Hay enfoques terapéuticos diseñados para reducir el síntoma. Eso tiene su lugar. Pero hay personas para quienes el síntoma no es el problema: es la señal de algo que no se ha podido mirar todavía.
Cuando la terapia trabaja solo en la superficie, puede ocurrir que aprendamos a gestionar mejor lo que nos pasa sin que lo que nos pasa cambie. Salimos con más recursos y con la misma estructura interna.
No es un fracaso personal. Es que hay preguntas que ciertos formatos no están preparados para sostener: por qué se repiten los mismos patrones aunque cambien las circunstancias, qué hace el cuerpo con lo que la mente no procesa.